En ocasiones añoro el colegio, la inocencia propia de un niño, la falta de responsabilidades, la energía que fácilmente generaba y desprendía. Añoro momentos inolvidables, añoro personas impresionantes, añoro muchas cosas. Y veo que el tiempo pasa deprisa, demasiado rápido. Es normal, eso nos pasa a todos. Pero no hay máquinas del tiempo, ni somos Peter Pan. Y tenemos un gran futuro por el que luchar.
Estamos aquí, en este mundo para aprender, crear, reparar, interactuar y dedicarnos a nuestro entorno y a los demás. Y podemos hacerlo con la misma energía e ilusión que un niño feliz pueda tener.
A veces me acuerdo de un profesor del colegio quien me inició en el surf. Ese profesor, Jesús Barrón, un buen amigo que siempre mantendré en el corazón, veía el surf con una filosofía grandiosa. Más allá de lo que cada cuál pueda creer, él veía y sentía a Dios habitualmente, pero más aún en el surf. Veía en el surf “un estado de equilibrio dinámico entre el ser humano, la ola y la tabla sumergidas en una Naturaleza armoniosamente salvaje que contrasta con la insignificancia y pequeñez humana, y que provoca una constante y progresiva pregunta, búsqueda y encuentro de la perfección y lo trascendente”. Enlace a un artículo suyo que he encontrado en un blog a través de Google.
Cuando hago surf me siento libre, veo una gran oportunidad para la reflexión y pese al cansancio físico que supone esta lucha con las olas, me aporta una gran energía interior.
Cada cuál verá mejor dónde podrá tener sus grandes aportes de energía. Quien no los encuentre fácilmente, además de en los demás, creo que en la naturaleza tenemos la clave. La naturaleza nos puede dar mucho más de lo que podamos imaginar; sólo es cuestión de intentarlo, abrir los ojos así como todos nuestros demás sentidos.
Muchas veces tal vez no somos capaces de darnos cuenta de la magia positiva que nos ofrece este mundo en todas sus formas, tanto en las personas como en sí en la naturaleza. Por eso debemos poner un poco de nuestra parte cada día, levantarnos ante las adversidades y tratar de valorar cada momento, cada detalle de la vida. Riámonos de los problemas y resolvámoslos como si de un simple problema matémático se tratara (1+1= 2). Con un mínimo esfuerzo podemos resolver muchos problemas. Y para esforzarnos con más ganas y mayor eficacia, ¡nada mejor que con energía!. En consecuencia veremos la vida desde otra perspectiva.
Tenemos mucha energía a nuestro alcance… en las personas, amando, ayudando e interactuando con positividad; en la naturaleza, aprovechando su fuerza o con tan sólo escucharla ; y cómo no, en uno mismo, con cariño y aprecio al “yo”. Y aunque no podamos volver atrás, podemos hacer mucho hoy y sobre todo de cara al mañana… con energía, y por qué no, también con la sonrisa de un niño.
Un saludo,
Ander
~~~~~~~~ www.ander.es = http://haldeko.wordpress.com ~~~~~~~~

Cuánta razón… Yo me siento libre cuando escribo…y cuando patino…, es como si pasara a otro plano de existencia… Y en cuanto al humor, creo que mi blog te prueba que estoy totalmente de acuerdo con tu postura… (y es mi filosofía… “ponerle onda a todo” como aquí decimos)
Y gracias por el aguante en el foro!!! Saludos desde Baires, Laura.